Unos de los inconvenientes en un concurso son las expectativas que se tienen sobre los coros participantes y la tendencia a compararlos con los de otras ediciones. Y otra dificultad añadida a la hora de hacer una crónica es ponerse a escribirla después de conocer fallo de jurado; sobre todo cuando no se esperaban ciertos resultados.
En una ocasión H. L. Mencken dijo que “la crítica son prejuicios hechos plausibles”, de modo que procuraremos no criticar.
En la categoría infantil participaron seis coros de diferentes nacionalidades que interpretaron dos obras en euskera, una de ellas la obligada “kalera gazteak” de Junkal Guerrero, y otras dos o tres de libre elección.

Children’s choir of TV & radio St. Petersburg
El primer coro en participar fue el ruso “Children’s choir of TV & radio St. Petersburg” dirigido por Igor Gribkov. Ofrecieron un programa cogido con pinzas. En las obras de idioma extranjero leyeron partituras lo que deslució su interpretación. El repertorio fue excesivamente agudo con los riesgos y dificultades que eso conlleva. A pesar de la alegría inicial que transmitieron con sus uniformes multicolores, no destacaron musicalmente.

Loboc children’s choir
En segundo lugar pudimos escuchar al “Loboc children’s choir” de Filipinas dirigido por Alma Fernández-Taldo, que obtuvo el tercer premio. Estuvieron correctísimos y sonrientes en todo momento. Su interpretación fue impecable, con buen empaste y bonito color. Cantaron con mucha seguridad y disciplina. Destacó la perfecta sincronización de movimientos en la coreografía de la obra obligada.

Wolfratshauser kinderchor
A continuación apareció en escena el coro alemán “Wolfratshauser kinderchor” dirigido por Yoshihisa Matthias Konoshita. Un grupo fresco y dinámico de jóvenes de mayor edad que los anteriores, pero poco vistosos al ir enlutados en un chándal negro. Lástima, porque si algo gusta en un coro infantil es que, además de ser niños/as, lo parezcan. Destacaron por su sonoridad más propia de un coro juvenil que infantil. Aunque no estuvieron del todo empastados fueron muy expresivos y presentaron un programa variado y de gran dificultad.

Los peques del león de oro
El cuarto coro en participar fue el de “los peques del león de oro” de Asturias, dirigido por Elena Rosso, y que obtuvieron el segundo premio. Salieron al escenario con mucha energía y gran apoyo de su público. Cantaron con entrega y fuerza, aunque en la obra obligada tuvieron un desajuste solventado con destreza. Realizaron coreografías muy vistosas y en general se lucieron más por la puesta en escena que por lo musical.

Guangzhou children’s palace choir
En siguiente lugar actuó el coro “Guangzhou children’s palace choir” de China, dirigido por ChenLing, y vencedor de la categoría infantil. Demostraron mucha potencia de voz, con sonido redondo aunque quizá un poco oscuro. Demostraron gran riqueza expresiva con impresionantes crescendos y dominio de los pianos. Ofrecieron un programa variado y de una importante dificultad técnica. En la obligada “kalela gazteak” corroboraron sus problemas fonéticos para interpretar en Euskera. Y en la obra “impossible birds” de Stephen Leek nos sorprendieron con una selva de sonidos en una textura muy densa en la que imitaban aves, empleando sonoridades agudas y nasales más propias de la técnica de la ópera china que de la música vocal occidental. Un alarde de virtuosismo. Destacó también el uniforme de las niñas que consistía en un vestido multi scarf que en su última obra les sirvió para desplegar unas gasas y realizar una coreografía con tintes maoístas.

Con Anima Césis girl’s choir
El último grupo en actuar fue el coro femenino “Con Anima Césis girl’s choir” de Letonia, dirigido por Ilga Skendere. Cantaron de forma contenida y con miedo. No destacaron por la riqueza tímbrica ni por la técnica vocal. Su programa no lució aunque fue variado. Destacó la originalidad de la obra de carácter folklórico “Ai, nama mamina” de Andrejs Jansons, en la que las voces se movían sobre un bordón en el grave, y estuvieron acompañadas de un idiófono tradicional letón.
A. Migurumi