Los días 2, 3 y 4 de marzo se celebrará el el Euskalduna Jauregia de Bilbao la X edición del festival Musika – Música en el que tendremos la ocasión de disfrutar de 69 conciertos en los tres días que dura el festival, sin contar las actuaciones de los alumnos de los conservatorios y escuelas de música de gran parte de las localidades del norte del estado. Este año el festival girará en torno a la música rusa.
EL ESPLENDOR RUSO
El interés por los orígenes y la identidad nacional caracterizaron el siglo XIX.
En Rusia la conciencia nacional se mostró con una intensidad particular tras la victoria sobre Napoleón en 1812. Hasta entonces, la nobleza rusa hablaba y escribía en francés. Después de la guerra, la lengua rusa recuperó su posición principal. También cambió la percepción del papel que desempeñaba el pueblo en la historia rusa y por primera vez se hizo evidente que en aquel momento crítico, las “masas” podían manejar el destino del país. Este “descubrimiento” también ayudó al desarrollo del arte.
Las artes rusas dieron un giro decisivo en los últimos 40 años del siglo XIX. Hasta entonces el muy reglamentado mundo oficial del arte y de la música se articulaba sobre las instituciones imperiales: la Academia de las Artes de San Petersburgo y los teatros de la Corte de esta ciudad y de Moscú. El primer organismo que ofrecía conciertos en San Petersburgo se fundó en 1859 bajo el patrocinio de la Corte y de ahí surgieron, en muy poco tiempo, los primeros conservatorios del país. Dichos establecimientos asociados, que seguían en exceso las normas y la estética europea, provocaron una reacción pro-rusa y el deseo de crear un arte imbuido de tradiciones nacionales desvinculadas de la Corte. Por primera vez, gentes particulares empezaban a apadrinar artistas y músicos. En este contexto socio-cultural se inscribe el llamado “Grupo de los Cinco”, formado por Balakirev, Cui, Mussorgski, Rimski-Korsakov y Borodin, y que el crítico de arte Vladimir Stassov apodó “el poderoso puñado”.
Fue indudablemente Glinka el compositor que inspiró a este grupo.
Tchaikovsky, sin embargo, no fue considerado de esta escuela nacional rusa aunque Stravinsky le consideró “el más ruso de todos” y el mundo entero le considera el gran compositor ruso de la 2ª mitad del siglo XIX.
En cuanto a Rachmaninov y a Scriabin tienen en su haber grandes composiciones de “espíritu nacionalista ruso” aunque no todas sus obras se pueden enmarcar en esta tendencia.
