Un grupo de 40 coralistas procedentes de todos los puntos de la Comunidad foral, agrupados en el coro de la Federación Navarra, concluyó el pasado sábado una gira de tres conciertos en Rusia y Estonia. Como ya se publicó hace una semana, el viaje ha estado marcado por el humo que invadió Moscú a causa de los incendios que asolan el país, algo que se vio agravado por el calor, con temperaturas cercanas a los 40 grados.
“La gira ha sido un éxito, tanto musical como humanamente”, destaca Carlos Gorricho, director del coro. Invitados por la Embajada de España en Moscú, el Consulado español en Estonia y la Federación Nacional de Coros de Estonia, ofrecieron un repertorio ecléctico que recogía polifonías de Europa como elKyrie Eleison o el Ave Maria de Franz Biebl; canciones propias del folklore vasco (Maitia nun zira de Uruñuela o Neskatx” ederra de Xavier Sarasola), así como “música del mundo” de diversos autores, desde Remacha (El Cant del”s Ocells) hasta los espirituales negros Deep river y My Lord, What a Mourning. Los navarros incluso se atrevieron con la liturgia ortodoxa, con obras de Bortnianski y Khvoshchinsky, cuya dificultad se vio recompensada con una “muy buena acogida” por parte del público. “Se sintieron tan identificados que hasta nos soltaron “¡bravos!”. En Moscú y Tallin vimos gente que se emocionaba con canciones como Maitia nun zira“, cuentan Carlos Gorricho Otermin, director del coro, y Gabriel Aldaz Pozueta, cantante. El 7 de agosto fueron recibidos por los miembros de la Embajada española en Moscú en un centro cultural que está situado en pleno centro de la ciudad, mientras el 11 de agosto se desplazaron a San Petersburgo para ofrecer un concierto en la iglesia de Santa Catalina. Por último, el pasado sábado actuaron en la iglesia del Espíritu Santo, ubicada en el corazón del casco antiguo de Tallin.Allí interpretaron el himno estonio, Ta lendab mesipuu poole, de Juhan Liiv, vinculado a la llamada “Revolución Cantada”, en la que miles de personas reivindicaron a través del canto la independencia del país, que se proclamó en 1991.
