Los Cursos Universitarios e Internacionales, “Música en Compostela”, fueron creados en 1958, por iniciativa del maestro Andrés Segovia, apoyada por el diplomático, José Miguel Ruíz Morales, a la sazón Director General de Relaciones Culturales en el Ministerio de Asuntos Exteriores (impulsor esencial de Música en Compostela, desempeñó su Presidencia desde su inicio, hasta su inesperado fallecimiento, en Berna, en Febrero de 1974, cuando ostentaba el cargo de Embajador de España en Suiza).
Un encuentro imprevisto y casual, a finales del año 1957, sirvió para que ambos manifestaran su preocupación por la ausencia de la música española en los programas de Conciertos y Recitales que se ejecutaban en el extranjero.
En sus conversaciones posteriores se fue gestando la idea de celebrar unos Cursos, para los que habría que buscar una Sede y un nombre que los identificase. El que luego sería Director de la Real Academia de San Fernando, Francisco Javier Sánchez Cantón, propuso la ciudad de Santiago y, Nenina Fabrique de Ruiz Morales, el acuñar su título con la expresión Música en Compostela.
Desde entonces, han venido celebrándose todos los veranos, en la Ciudad del Apóstol, hasta nuestro días, manteniendo su finalidad inalterable de informar, interpretar y cultivar la música española, ideal que trasmiten cada edición a los 120 alumnos, de unas veintitantas naciones que, como media, registra la matrícula de los cursos cada año.
Su nacimiento, tuvo como punto de partida en la sentida preocupación del inolvidable guitarrista universal, en cuanto al desconocimiento y menosprecio que observaba en todo el mundo en relación a la música española, que era desvirtuada en sus mejores esencias. Para “limpiar, fijar y dar esplendor” -diciéndolo con palabras académicas- a los pentagramas españoles, fue creada “Música en Compostela”, dedicada desde entonces al cultivo y la difusión de nuestra música.
Enseñaron en las aulas de los Cursos, desde el propio Andrés Segovia, hasta los más prestigiosos nombres de Oscar Esplá (su primer director), Federico Mompou, Joaquín Rodrigo, Alicia de Larrocha, Xavier Montsalvatge, Victoria de los Angeles, Montserrat Caballé (también alumna), Conchita Badía, Gaspar Cassadó, Rosa Sabater y, ya en fecha más recientes, Carmelo Bernaola y Cristóbal Halffter (ex alumno también), Luis de Pablo y Antón García Abril, contándose entre su alumnado, a Jesús López Cobos, John Williams y Christopher Hodwood, citándolos como ejemplos ilustres, entre otros muchísimos nombres.
La labor docente, además de contribuir a difundir el conocimiento de los autores y la música española en el exterior, favorece la preservación, el conocimiento y la difusión de nuestro patrimonio musical.
En la actualidad cabe reseñar el siguiente cuadro de enseñanzas y profesores: Canto: Isabel Penagos, Guitarra: José Luis Rodrigo, Musicología: José López Calo, Órgano: Montserrat Torrent, Piano: Josep Colom, Polifonía: Carmen Cruz Simó, Sinfonismo y Música Actual: Antón García Abril y Maximino Zumalave, Viola y Música de Cámara: Enrique Santiago, Violín: Agustín León Ara y Violonchelo: Asier Polo.
Desde 1968, Su Majestad la Reina -entonces Su Alteza Real la Princesa Doña Sofía- honra a “Música en Compostela” como su Presidenta de Honor, en un Consejo Directivo que estuvo presidido por el desvelo y la entrega de Margarita Pastor de Jessen, Carlos Romero de Lecea, Xerardo Estévez Fernández y, en la actualidad, por Gerardo Fernández Albor; además de figurar en el mismo de modo oficial la Universidad, Ayuntamiento de la Ciudad y la Xunta de Galicia, son consejeros a título personal, Montserrat Caballé, Enrique Jiménez, Agustín León Ara, Cristina Hazen y María Dobarro.
No pocos de los nombres anteriores, son miembros de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, quienes enaltecen y enriquecen la labor docente de “Música en Compostela” con sus doctas enseñanzas. Ellos podrían ilustrar con sus experiencias personales la labor que viene desarrollando “Música en Compostela” a lo largo de su existencia de medio siglo, del esfuerzo realmente tesonero para que no decaiga un ideal que tanto beneficia a la difusión en todos los rincones del mundo de nuestra música.
Contribuye al propio trabajo de sus aulas, la serie de conciertos, conferencias y edición de libros y partituras que el Curso Universitario e Internacional, ofrece gratuitamente a su alumnado cosmopolita, alumnos que el paso del tiempo ha convertido en profesores, concertistas y musicólogos que se ocupan con interés de la música española en su verdadera expresión artística.
Además de destacar el clima de estudio y camaradería generado durante todos y cada uno de los Cursos celebrados hasta la fecha, que trasciende más allá de nuestras fronteras, hay un aspecto digno de mención y es el de la proyección musical de los miles de alumnos que desde 1958 han acudido a los Cursos, quienes a la hora de interpretar en el extranjero la música española, actúan como verdaderos embajadores culturales de España, de Galicia y de Santiago.

























